Convento de Santa Engracia
Monasterio
El convento de Santa Engracia en Navarra hace referencia a una congregación de religiosas clarisas establecidas inicialmente, y durante casi seis siglos, en Pamplona, entre 1228 y 1794, que fueron obligadas a trasladarse por motivos bélicos, deambulando por varios puntos de Navarra durante una década hasta que en 1804 se asentaron definitivamente, y hasta la actualidad, en Olite. Es, por tanto, una de las comunidades religiosas más antiguas existentes en Navarra, quizá la más antigua, ya que, a pesar de los cambios de lugar se trató siempre de la misma. Fue la primera fundación de esta orden fuera de Italia en vida de Santa Clara de Asís. Aunque el edificio conventual pamplonés fue derribado a finales del siglo XVIII permanece su advocación, Santa Engracia, en la toponimia de la ciudad como nombre de una calle e incluso de un barrio (dentro, a su vez, del barrio de la Rochapea), al mismo tiempo que llevan el mismo nombre tanto al puente como al azud o presa levantados en el mismo lugar donde se estableció el monasterio en el siglo XIII. También se llamaba así, por la misma razón, una de las puertas que cerraban la ciudad de Pamplona; tras varias reformas de esta zona de la muralla, actualmente se la conoce como Portal Nuevo. Hasta fechas recientes aún subsistió también hubo un molino inicialmente conocido como Mazón (o Maçon) que ha servido con fines varios (batanero, harinero, hidráulico, etc).